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Por Genevra Pittman
NUEVA YORK (Reuters Health) - Los adolescentes con sobrepeso u obesidad tienen más posibilidades de morir por enfermedad cardíaca en el futuro, pero ese riesgo extra desaparecería si adelgazan cuando son adultos. Esa es la conclusión de un nuevo estudio, en el que se siguió durante más de 50 años a casi 19.000 hombres. Tenían 18 años cuando estaban estudiando en la Universidad de Harvard. "Muchos datos demuestran que si una persona es obesa en la mediana edad tendrá más riesgo de morir. Lo que debemos estudiar es qué pasa si la obesidad es más temprana", dijo el coautor I-Min Lee, de la Escuela de Medicina de Harvard. I-Min señaló que los resultados demuestran que lo más importante es adelgazar, pero también que los jóvenes con sobrepeso pueden reducir su riesgo cardíaco futuro si bajan de peso. Los datos surgen de estudiantes de Harvard a los que se les había realizado un examen médico de rutina, incluida la medición del peso y la altura, al ingresar a la universidad entre 1916 y 1950. En los años 60, el equipo original volvió a controlar a 18.995 de ellos: les midió el peso y la altura, y los entrevistó sobre los hábitos del estilo de vida y las enfermedades que podrían aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca. En ese momento, los hombres tenían unos 46 años. Para poder realizar el nuevo estudio, un equipo buscó los certificados de muerte de los participantes y determinó que en los 56 años desde el primer examen médico, el 11 por ciento había muerto por enfermedad cardíaca. Y ser obeso en la juventud y la mitad de la vida potenciaba aquel riesgo. Los jóvenes con sobrepeso y con obesidad tenían casi el doble de riesgo de morir por causas cardíaca que los más delgados: un 25 por ciento con sobrepeso y un 60 por ciento con obesidad. Esas relaciones se mantuvieron aun tras considerar otros factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión, el tabaquismo y el sedentarismo. Pero el riesgo cardíaco extra del sobrepeso y la obesidad en la juventud desapareció en los hombres que habían recuperado un peso normal en la segunda evaluación clínica, según publica el equipo en Archives of Internal Medicine. A menudo, "los jóvenes obesos se transforman en adultos obesos", dijo Lee. Pero indicó que aun las personas obesas a los 50 y 60 años pueden reducir el riesgo cardiovascular futuro si adelgazan. Stephen Kritchevsky, del Centro Médico Bautista de Wake Forest, en Winston-Salem, Carolina del Norte, coincidió con Lee. "La cantidad de años que una persona es gorda no es tan importante como el sobrepeso en la mitad de la vida", dijo a Reuters Health. "Por lo menos durante la mediana edad, e independientemente de los antecedentes de salud, tratar de adelgazar beneficia la salud", agregó. El equipo de Lee aclaró que los resultados no se extienden a las mujeres porque en el estudio sólo habían participado varones. Además, el estudio original no diferenció el lugar donde los participantes tenían acumulada la grasa, lo que se considera otro factor de riesgo de la enfermedad cardiovascular. Aun así, Kritchevsky, que no participó del estudio, consideró que los resultados "son una buena noticia" para los jóvenes y los adultos. "A los jóvenes con sobrepeso les sugiero que ocuparse del peso les daría buenos resultados a futuro", resumió. Para ellos, "nunca es demasiado temprano para adelgazar, mientras que para los adultos de mediana edad, nunca es demasiado tarde". FUENTE: Archives of Internal Medicine, online 24 de octubre del 2011 |
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Nunca es demasiado tarde para adelgazar
lunes, 14 de noviembre de 2011
CAMINATAS DIARIAS AYUDAN A CONTROLAR LA DIABETES
Científicos británicos publican los resultados de un estudio diseñado
para conocer los niveles óptimos de ejercicio que deben realizar los
diabéticos tipo 2.
Dedicar 45 minutos diarios a caminar
puede ayudar a los pacientes con diabetes tipo 2 a controlar su
enfermedad. Sin embargo, las personas con problemas de obesidad que
intentan controlar su peso necesitarían
al menos 4,5 horas de ejercicio semanales para perder tallas y
mantenerse en forma, según un estudio realizado por investigadores de la
Universidad de Newcastle (Reino Unido), publicado en "Diabetes Care".
Para conocer los niveles óptimos de ejercicio que deben realizar los
diabéticos para controlar su enfermedad, el equipo del Prof. Michael
Trenell emparejó a 10 pacientes con diabetes tipo 2 con gente sin esta
enfermedad pero con peso, edad y estatura similares, y les pidió que
caminaran más de 10.000 pasos diarios.
Imágenes por resonancia
magnética mostraron que las personas que caminaron 45 minutos más cada
día lograron quemar cerca de un 20% más grasa, aumentando la habilidad
de los músculos de almacenar azúcar y ayudar a controlar la diabetes.
"A la gente por lo general le da pereza ir al gimnasio, pero nosotros
hemos descubierto que casi todos los pacientes con diabetes pueden
volverse más activos tan sólo caminando", indicó el Prof. Trenell, para
quien "lo más interesante" del estudio es que proporciona "un camino
rápido para ayudar a controlar la diabetes sin medicamentos".
La diabetes afecta a cerca de 246 millones de adultos en todo el mundo y
es la causa del 6% de las muertes que se producen en el mundo. De todos
los casos de diabetes que hay en el mundo, el 90% son diabetes del tipo
2 y están directamente relacionados con la obesidad y un bajo nivel de
actividad física.
La obesidad y la diabetes son problemas
crecientes en los países desarrollados y de aquellos que adoptan el
estilo de vida occidental, que según la Federación Internacional de
Diabetes puede elevar el número de pacientes con diabetes hasta los 380
millones en 2025.
jueves, 10 de noviembre de 2011
JORNADA MEDICA "ANGAHUANA, SANTA ROSA" PROVINCIA DEL TUNGURAHUA
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